Miedo. Miedo a odiar. Miedo a lastimar. Miedo de gritar.
Miedo a llorar por sentir no quererle. Miedo a olvidarle más cada día.
Miedo a mi furia y a la suya. Temor de herirle para siempre y a matar mi amor.
Pavor a guardar resentimientos y a que mis temores se vuelvan contra mí.
Pánico al suicidio del recuerdo de un cuerdo y del loco que tuvo miedo de serlo.
¡Con qué gusto habría treinta años atrás, veinte años atrás…hace diez años…
consumido sus miedos e incendiado los míos,
si no le hubiera importado depender de la cordura!
Pero…tuvo miedo. ¡Tuvo miedo como todos!
Pudo más su temor de amar su armoniosa locura
y prefirió pensar como un hombre cuerdo
cuyos miedos eran más importantes en su vida
que el temor al miedo mismo… que el temor a mi odio…
que el temor al esbozo de un recuerdo bellamente vivido.